Acerca de

“Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre”,
Jn 16,32.

Es la soledad
que en el mundo
existe sin existir.

Es… Amar la soledad,
hacer mía la soledad
de quien se cree solo.
¡Ay, mi soledad!

En la celda, solo arde el corazón;
en el silencio, ¡desfallezco!

Es rendirse.
Es luchar y perder, pero ganar la vida entera.
Es saberse nada porque Él lo es todo.

Dolorosa,
de pie,
junto a la cruz.

Para mí tu soledad.

Sor Eva María de la Soledad.
Novicia. Orden de Predicadores.